Memorias

Apenas te conozco pero ya quiero hacerte el amor

Conocer hombres de abuelas

El titular bien podría serlo de una noticia de El Mundo Today. Conocer gente y ligar cuando las dos personas que se conocen posiblemente caminan armados de cautelas y desconfianza, con el corazón anestesiado y a menudo sin una referencia clara de lo que debería ser una relación de pareja, hace que el proceso sea algo especialmente complicado. Y cuando hemos disfrutado y vivido nuestra sexualidad libremente en ocasiones lo hacemos sin tener previamente resueltos esos sentimientos, haciendo que entendamos y vivamos el sexo de un modo diferente a como lo vive un heterosexual. Y eso nos lleva a una idea recurrente: decimos que queremos una cosa pero en realidad hacemos la contraria. Bienvenidos a la ceremonia de la confusión, ser gay es a veces algo confuso. Nada que deba sorprendernos, después de todo hemos crecido sin una referencia o modelo que nos ayude a saber lo que se espera de nosotros en una relación. Los heterosexuales han crecido y se han educado en un contexto social, educativo y familiar que les ha transmitido unos valores y modelos de referencia. No existe un manual sobre cómo vivir en pareja, pero si eres gay menos todavía.