Memorias

La ciencia de la belleza

Coquetear con un hombre – 50994

John Malkovich, o Barbra Streisand también valen. Aceptemos aquello de que para gustos, los colores. Lo de la belleza física, obviamente, es un plus. Esto dicen los estudios científicos de esos sujetos que nos encandilan, sin cirugía mediante. Por fortuna, la mayoría de la población se mueve en la gama media. Una amalgama de elementos, que van desde la naturalidad a las antípodas, porque no hay que olvidar que los trucos de imagen léase postureo propio de las redes sociales funcionan y mucho. A todos nos atraen las sonrisas.

La barrera del idioma

Denial se trata de buscar técnicas especiales para hombres muy feos. No existe algo que vaya a funcionar especialmente a los hombres muy feos. Se trata de conocer tus verdaderas limitaciones de las que hablaremos claro y sin mentiras y de cómo capotear con ellas. Es decir, los guapos estaban con las guapas, los average con las promedio y los feos con las feas. Y sí, siempre ha habido hombres que no ligaban, pero el porcentaje era ínfimo si lo comparamos con el que feed ahora, y éste era un brete que eventualmente se solucionaba solo. Denial como hoy. Si tienes interés en los detalles, ya expliqué todo lo sucedido en este artículo.

Cómo Atraer Fuertemente a un Hombre: 3 Pasos para Entrar en Su Mente y Hacer que Se Interese Por Ti

Un caso particular que me chocó

Vemos a una persona guapa y en un segundo nuestro cerebro comienza a tejer toda una red de atributos positivos a su alrededor. Nos la imaginamos con un buen trabajo y un buen coche, seguramente con éxito profesional; felizmente casada o en una relación de pareja satisfactoria; puede que pensemos que viaja mucho, que tiene buenos amigos, que va a muchas fiestas, que se lleva de admiración con su familia, que no tiene problemas; que es, en definitiva, bendito, muy feliz. Hagan la prueba. Piensen por un momento en famosos guapos y digan lo primero que se les venga a la cabeza. Y ahora, en cambio, prueben a actuar los mismo con cualquiera de las personas anónimas que se cruzan cada mañana por la calle. No tienen que ser feas, ni mucho aparte, simplemente normales. Pero lo cierto es que, escojamos a los que escojamos, lo queramos o no, y ya tratemos de resistirnos a ello, evaluamos a los otros en función de su apariencia física.