Encuentros

Se la metí a una apestosa perra callejera

Hombre con un – 65918

Me daba pena decírselo a Mario, sin embargo, una buena tarde fue el mismo quien decidió que debíamos volver a las andadas. Siéntate aquí a mi lado y responde con sinceridad. Pero te prometí no volver a hacerlo y estoy cumpliendo mi palabra…. Mario se quedo en silencio, con actitud pensativa, parecía que trataba de leer mi mente, por fin rompió el silencio y de inmediato comprendí, que él ya no podía con la abstinencia.

Accessibility links

Alce la insistencia, el conserje decide acudir a conversar con ellas y vuelve indicandoles que ellas estan dispuestas a compartir la bodega. Acto seguido, los jovenes entran a la bodega adonde las chicas ya estaban recostadas. Momentos mas tarde, llegada la tranquilidad, los sujetos se dan cuenta de que sus acciones pueden tener repercusiones onerosas y perennes para ellos. Estamos en los noventa! Eso de uno pagar por las consecuencias de sus errores corresponde a una etapa ya superada. Una por una pasa por el borrador que las deja casi como si el error nunca hubiese sido cometido.

Guía para entender a los hombres

En el país en el que vivo es raro encontrarse perros callejeros. En fin, ya me había resignado a cumplir tal fantasía. Tal vez conseguiría una mascota propia en el expectación, aunque la idea no me excitaba tanto como salir a las calles a acechar a alguna perra incauta. Ahí en una llanura abandonada, en la que la hierba me llegaba hasta la cintura, vi surgir lo que en ese momento me pareció un gigantesco labrador de pelo corto sinceramente, no sé mucho sobre razas de perro. El animalito muy campante se acercó al pequeño establecimiento, y el encargado lanzo una cubeta cheat las sobras del día. Mientras el perro devoraba cabezas y uno que otro retazo de pollo, me percate de un detalle interesante: En existencia se trataba de una perra.

Hombre con viaja

La perra negra - Sexo Sin Tabues

H ace unos meses que me decidí por ofrecer mis servicios a las personas que teniendo una cabeza libidinoso y mucha vida por contar denial aceptan el reto de plasmarlo en un papel para su disfrute y el de todos los que puedan leerlo. No es tan buena la idea porque en muy pocos casos se es capaz de transmitir lo que dichas personas encierran dentro de ellas. Pero os aseguro que lo que voy a transcribiros a línea se refiere a una de esas excepciones.

Reservado

Yenny, que trabajaba en una organización denial gubernamental que apoya a mujeres latinoamericanas en Reino Unido, le pidió a una compañera de habla portuguesa que fuera con ella. Te vamos a ayudar. No tengas miedo ', cuenta Yenny. Estaba siendo violada mientras estaba pariendo. Estaba desangrada. La mujer había salido de Colombia rumbo a España con la intención de trabajar.